tiene una profundidad de 33 metros, varios niveles y se encuentra en Bruselas. Para llenarla hacen falta más de dos millones y medio de litros de agua. Por supuesto, sus principales usuarios son submarinistas -tanto deportivos como profesionales- y tiene una temperatura media de 30 grados gracias a la instalación en los exteriores de paneles solares.
Si estás pensando en sacarte el título, esta puede ser una buena opción. Debido a la alta temperatura, no hace falta traje de neopreno y es una manera segura de entrenarse. La parte mala es que en el mar nunca vas a encontrar ni esa visibilidad ni esas condiciones, pero no deja de ser una experiencia.
Os dejamos un vídeo de una inmersión:
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